Archivo

Posts Tagged ‘educación’

La carrera de las desigualdades

El ser humano desde sus comienzos ha querido superarse, evolucionar, aprender. Existe un sinnúmero de personajes conocidos a lo largo de la historia, que han investigado y profundizado en temas que hasta el día de hoy utilizamos y que son de gran ayuda. Hace siglos se empezaron a sentar las bases en distintos aspectos: medicina, física, matemática, economía, filosofía etc. Han sido temas importantes a lo largo de toda nuestra existencia.

Han pasado siglos desde aquellos personajes, y el ser humano sigue perfeccionando e indagando muchos aspectos y además descubriendo cosas. Esto nos ha hecho llegar donde estamos.

Así las cosas, hay algo que es sumamente necesario para lograr la evolución. No sólo se necesita la inteligencia, si no que “algo” que nos ayude a descubrir y a desarrollar el potencial inherente en todo hombre. Es aquí donde entra en juego la “educación”. Según la definición de la Real Academia Española, por Educación se entiende lo siguiente: “acción y efecto de educar. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes. Instrucción por medio de la acción docente”. Sin embargo, la explicación es un poco más compleja y más amplia. Es por esto que para entender un poco más la definición de educación, se puede tomar a Platón como ejemplo. Él concibe la educación “como la luz del conocimiento que nos permite salir de la ignorancia. La educación debe conducir al ignorante desde este estadio hasta el conocimiento verdadero”. Por otro lado, él comprendió que “la educación del hombre, y en especial del gobernante, es el único camino para llegar a conformar una sociedad justa.” Es decir, necesitamos educarnos para llegar más allá.

Existen diversas formas de educar. La educación puede ser formal o informal. Por formal entenderemos aquella que está estructurada, es decir, no se enmarca en objetivos didácticos, ni en una metodología predeterminada y no conduce a la obtención de un título o certificación. La educación informal en la mayoría de los casos no es intencional, sino azarosa o aleatoria, es decir, los sujetos no se imponen como objetivo formal ni el enseñar ni el aprender. En cambio la formal incluye aquellos procesos de enseñanza-aprendizaje llevados a cabo en centros de educación o formación, con carácter estructurado (según un programa con objetivos, metodología, bibliografía, etc.) y a cuyo término se obtiene un título o una certificación. El sistema educativo de un país se incluye dentro de esta categoría.

http://www.psico-web.com/educacion/educacion.htm

Chile posee una extensa gama de centros de formación. Dentro de los cuales, podemos subdividirlos en educación media y educación superior. Existen colegios, universidades, centros de formación técnica, institutos, etc. Unos mejores y otros peores. Unos públicos y otros privados. Existe una gran variedad para poder tomar una decisión la hora de estudiar. Pero, ¿Está todo el mundo en las mismas condiciones para elegir una universidad por ejemplo? Claramente no.

Hace años atrás, las universidades eran públicas (la primera en esta categoría en nuestro país fue la Universidad de Chile, creada en el año 1842 sobre la base de la antigua Universidad de San Felipe. Así, se crean los estatutos de la primera universidad pública de la República de Chile) y gratuitas (si bien no en un 100% pero era muy poco lo que había que pagar). Sin embargo, en aquellas épocas no todo el mundo entraba a la universidad. No existía la demanda que existe hoy en día. Es por esto que con el  de pasar los años, el sistema educacional chileno se empezó a ver sobrepasado por la cantidad de demanda que comenzó a existir. Por esta y muchas razones más empezaron a proliferar las llamadas universidades privadas.

Actualmente,  no sólo “unos pocos”  llegan a la educación superior, sino que todo aquel que cumpla ciertos requisitos para poder ingresar. Uno que es altamente requerido es el puntaje de la PSU (o simplemente prueba rendida, siempre y cuando se obtenga un mínimo de puntaje), que sabemos que es indispensable para optar a cualquier casa de estudios. Por otro lado, se encuentra el “requisito” por decirlo de alguna forma, del dinero. ¿Qué pasa con un alumno medio, de algún colegio municipalizado o de escasos recursos, el cual obtuvo un buen puntaje, pero que sin embargo no posee el dinero suficiente para poder entrar?

La respuesta es que obviamente podrá estudiar, pero quizás no dónde le hubiera gustado hacerlo, o en una casa de estudios de baja calidad. De esta forma queda en evidencia una  discriminación que se ha ido acrecentando a lo largo del tiempo. En otras palabras “el que no tiene plata, no puede estudiar y/o optar a una educación de calidad”. Vivimos en una sociedad altamente excluyente.

A lo largo del tiempo, se han suscitado una serie de hechos que nos hacen ver la vida de tal manera que creemos que es la correcta. Un ejemplo de aquello, es este tema, es que una persona de bajos recursos sabe de antemano que por más brillante que sea, y por más ganas de aprender que tenga, no podrá optar a la misma educación a la que puede optar una persona con un mejor nivel socioeconómico. No cabe duda de ello. Esa es nuestra realidad. Así hemos vivido durante muchos años, sin cuestionar el porqué. Creyendo que este escenario es así, sólo porque sí, y sin pensar que NOSOTROS mismos, nuestra sociedad ha HECHO que sea así.

De todas formas, y para “arreglar” un poco la desigualdad existente, el Estado proporciona distintos tipos de créditos y becas para ayudar a los mejores.

http://www.economiaynegocios.cl/web/universitario.htm

Como también existen créditos universitarios otorgados por los bancos (u otras entidades), a los cuales muchos pueden optar, pero a veces un precio MUY alto y a un plazo que muchas veces excede los 10 años. Por otro lado, las Úes también ponen de su parte, otorgando becas que eximen el pago de cierto porcentaje del arancel, dependiendo del puntaje obtenido en la PSU.

Pero, de todas formas, de a poco se ha ido planteando el tema y generando debate. Conocido es el artículo publicado por el Padre Felipe Berríos hace aproximadamente un año atrás.

http://blogs.elmercurio.com/revistasabado/2009/01/03/extranjero-en-su-pais.asp

Fue un artículo altamente discutido. Si bien es cierto, puede tener razón en lo macro de lo que plantea, hace una crítica muy fuerte sobre “aquellas” universidades, la cual es relativamente sesgada. Hay que considerar el trasfondo de todo esto y cortar de raíz las situaciones que GENERAN aquellas diferencias. Con cosas de este estilo, se acentúan aún más las diferencias y el resentimiento, producidas por estas desigualdades en la educación.   Lo que se debe lograr, mediante, educación, es que nuestra sociedad integre y no discrimine. Que todos tengamos las mismas oportunidades, sin importar el origen, el nivel socioeconómico, el apellido, y una serie de factores que nos dividen y categorizan. Hay que llegar a un punto en que lo normal, sea tener educación de calidad como la que entregan las universidades que son aludidas en ese artículo. Siempre y cuando esta educación vaya de la mano con oportunidades para todo el mundo. No debemos fomentar creencias erradas ni seguir segregando a las personas.

Con una buena base, se construyen grandes cosas. Una buena educación desde el inicio de nuestras vidas, podrá en cierta medida modificar el pensamiento actual. De una u otra forma hay que derrumbar  la forma de vida que tenemos. Ya que como plantea Platón:

“sólo mediante la educación puede formarse una sociedad justa, moralmente buena”.


Anuncios
Etiquetas: ,

La educación ¿es igual para hombres y mujeres?

La educación es un derecho humano y un elemento indispensable para el progreso económico y social de cualquier país. Debe reconocerse que el acceso pleno y en condiciones de igualdad a la educación es un requisito fundamental para la potenciación de la mujer, y un instrumento fundamental para lograr los objetivos de igualdad de género, desarrollo y paz. (http://www.un.org/spanish/conferences/Beijing/fs2.htm)
Además, hoy en día la capacitación y estudios superiores se ha vuelto muy importante al momento de encontrar trabajo y realizarse como persona, los ideales han evolucionado, seas hombre o mujer.
Antiguamente se tenía la creencia de que la mujer debía quedarse en el hogar y aprender para ser una buena dueña de casa mientras que el hombre era el que debía estudiar y trabajar para llevar el sustento económico a la casa, sin embargo esta creencia ha evolucionado y ha cambiado. La importancia cultural que la mujer comienza a adquirir durante el Renacimiento no es sino una consecuencia de la racionalidad de la época, que empieza a aceptar la igualdad intelectual del hombre y de la mujer. Sin embargo quedaba mucho por hacer.
La mujer siempre ha luchado por la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida ya que a lo largo de la historia se ha visto enfrentada a la discriminación y desigualdad. Es así como se generó una lucha por parte de la mujer por igualdad de derechos y oportunidades en la sociedad, de esta forma se crearon grupos feministas donde la lucha ha sido constante y han conseguido en algunos casos eliminar la creencia de que la mujer nació para estar en la casa y en otros el que se cumpla la igualdad de derechos humanos. Leer más sobre los derechos de la mujer (http://www.prodiversitas.bioetica.org/doc97.htm).
La participación femenina ha experimentado enormes cambios en el último siglo, incorporándose a la vida política, laboral y profesional. De esta forma es necesario darse cuenta de la importancia que tiene la educación de la mujer en el desarrollo y progreso de una sociedad.

Si bien es cierto que nuestra realidad educacional inserta a la mujer en múltiples opciones profesionales, antes propias del sexo masculino, éstas han logrado fortalecer la ruptura educacional establecida, por consiguiente, el abanico de posibilidades para cursar estudios profesionales parece abrirse y con éste, la factibilidad de hacer más equitativo el género en términos educativos, tan antiquísimo derecho femenino. (http://www.oei.es/metas2021/reflexiones2/188.pdf)

Hoy en día en Chile, la educación es obligatoria hasta cuarto medio, lo cual implica que se ha igualado al menos el acceso a dicho derecho como lo es la educación primaria. Sin embargo en otros lugares del mundo la diferencia es abismante. En Asia meridional casi tres de cinco mujeres son analfabetas y se calcula que en la actualidad dos terceras partes de los 875 millones de adultos analfabetos son mujeres. Sin embargo es importante tener en cuenta que estas diferencias se dan principalmente entre adultos, no así entre jóvenes, donde todos tienen las mismas posibilidades. Las diferencias que aquí ocurren son de otro tipo y guardan relación con la capacidad de pagar estudios superiores o también asuntos culturales.
De esta forma es posible darnos cuenta que si existe hoy una creencia de que hombre y mujeres tienen las mismas posibilidades de ser educados, se ha dejado atrás la idea de que las mujeres nacieron para ser dueñas de casas, hoy en día luchan por ser profesionales y ser tratadas igual que a los hombres, sin discriminación, porque después de todo: somos todos iguales o ¿no?

Etiquetas: , ,