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Boundary-crossing and drug use among young adults in a low-income, minority, urban neighborhood

Este paper examina la relación entre el “cruce de frontera” (o cruce divisorio) de parejas sexuales (es decir, aquellos entre las parejas que son 5 o más años mayores, de una raza u origen étnico distinto, o viven en un vecindario o municipio diferente) y el uso de crack o drogas inyectables entre jóvenes adultos in Bushwick, Brooklyn.

 Un punto importante relacionado con este estudio era saber si las enfermedades de transmisión sexual cruzaban fronteras sociales como la edad, la raza y la geografía. En un estudio previo, se estableció que lo anterior estaba determinado por las redes sexuales, ya que los fumadores de crack y quienes se inyectan drogas son mucho más propensos a tener SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, que lo que la población en general puede serlo. Entonces, se buscó explorar si quienes consumen drogas tienen redes sexuales que son particularmente proclives a cruzar fronteras sociales y geográficas.

Los autores establecen que el tipo de cruce de frontera es importante por 3 razones:

a)      Tiene implicancias en la difusión de enfermedades de transmisión sexual.

b)      Alguna de estas relaciones (espacialmente aquellas donde el hombre es mayor que la mujer y donde el hombre es de raza blanca y la mujer de otra raza) podrían tender a relaciones de poder desiguales, y el poder en las relaciones está relacionado con comportamiento de riesgo respecto al VIH.

c)      El VIH puede concentrarse en ciertos barrios de las ciudades, y esto los haría relevantes en futuros cruces de frontera con otros barrios.

Para realizar este estudio se analizó a jóvenes que tenían entre 18 y 24 años de Bushwick, un barrio pobre en Brooklyn, New York. Tiene una población de 100.000, y el uso y venta de drogas es ampliamente común en el lugar.

Para el análisis se utilizaron dos sub-muestras (se hizo con el objetivo de tener un número suficiente de personas que consumieran drogas):

1)      Una muestra probable de hogares, sacados de unos face-blocks (corresponde a ambos lados de una calle entre calles adyacentes) seleccionados al azar. Se utilizó esta forma porque se había demostrado previamente que la interacción social en Bushwick se daba mayormente de esta forma, a lo largo y ancho de la calle, que con personas que vivían en otra parte del vecindario.

2)      Una muestra objetiva de jóvenes que hubieran consumido heroína, cocaína crack o drogas inyectables en los últimos 6 meses.

 La obtención de datos fue mediantes entrevistas cara a cara. Las preguntas estaban enfocadas en cuestiones que tienen que ver con el uso de drogas y la relación con el comportamiento y las características de las redes que pueden poner a los jóvenes en riesgo de de contraer SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual.

Además, se le pedía a los encuestados que hicieran una lista que mencionara a 3 personas con la cuales había tenido sexo el año anterior.

 

Variables Dependientes

La variable dependiente fue el cruce de frontera, y fue operada en 5 formas:

1)      Tener pareja sexual 5 o más años menor que el sujeto

2)      Tener pareja 5 o más años mayor que el sujeto

3)      Tener pareja de diferente raza u origen étnico

4)      Tener pareja fuera de Bushwick

5)      Tener pareja fuera de Brooklyn

 Variables Independientes

La variable independiente principal fue si el participante había consumido crack u otra droga el año pasado.

Los resultados (fueron separados en hombres y mujeres  ya que las redes sexuales son distintas para cada género) luego de la recolección de datos fueron los siguientes:

En la primera tabla se observa que hay un importante cruce de frontera. Un 28% de las mujeres y un 38% de los hombres tuvieron al menos una pareja que era 5 o más años mayor de lo que ellos lo eran. Además, cerca de un 25% en ambos casos tuvieron una pareja que era de una raza u origen étnico diferente. Por último, se aprecia que un 54% de los hombres y un 58% de las mujeres tuvieron al menos una pareja que no vivía en Bushwick.

La tabla número 2 nos muestra la relación entre ser consumidor de drogas y el cruce de fronteras. Se puede observar  que quienes consumieron drogas, en este caso hombres y mujeres, fueron significativamente más tendientes a tener una pareja que fuera mayor que ellos en 5 o más años que aquellas personas que no consumieron drogas. A su vez, las mujeres consumidoras de drogas fueron más proclives a tener parejas que fueran de una raza u origen étnico disitinto y que vivieran fuera de Brooklyn que aquellas mujeres que no consumieron drogas.

En la tabla 3 presenta la relación entre ser consumidor de drogas y el cruce de fronteras, pero ahora ajustado por el número de parejas. En este caso la mayoría de los efectos se mantuvieron similares a los que obtuvimos en la tabla anterior, con excepción del caso de las mujeres que habían consumido drogas y tenían pareja fuera de Brooklyn, ya que el valor descendió considerablemente.

 

Por último, la tabla 4 además de controlar el número de parejas también lo hace con la edad y la raza u origen étnico. En este caso el único dato significativo es aquel que nos nuestra que las mujeres que son consumidorras de drogas fueron más propensas a tener parejas que fueran de un una raza u origen étnico diferente.

Conclusión y relación con materia de clases

Los autores con los resultados obtenidos llegaron a la conclusion de que las mujeres que son consumidoras de drogas son sustancialmente más propensas, que las mujeres que no consumen, a tener a algún miembro en su red sexual que sea más viejo, de una raza u orgien etnico diferente y que viva en otro barrio. El mensaje de esto es que fumar crack e inyectarse drogas está relacionado con un gran diversidad y cantidad de compañeros sexuales.

En en el caso de los hombres hay una relación similar en cuanto a tener una pareja mayor, pero con relación a las otras variables dependientes no serían significativas.

Lo importante es destacar que ninguno de estos resultados implica alguna relación causal. Los autores dicen que no pueden inferir que algo relacionado con el comportamiento en eluso de drogas en sí mismo estaría provocando los cruce de frontera. Sería alguna otra característica la que estaría provocando el uso de drogas y el cruce de fronteras.

Lo central del resultado de este paper sería que como ya se sabe que quienes consumen drogas son más propensos a contraer enfermedades de transmisións sexual, quienes cruzan fronteras estarían corriendo un riesgo aún más alto. Además, si estos jóvenes finalmente son infectados podrían convertirse en un punto de difusión de la infección en otros grupos sociales.

Queda demostrado lo importante que puede ser el estudio de redes en este estudio y como lo hemos visto en clases. Se ha concluido que las mujeres que consumieron drogas serán propensas a tener un número mayor de parejas sexuales. Además, en porcentajes importantes, serían mayores, de origen étnico distinto y vivirían fuera del barrio. Además, si sabemos que quienes consumen drogas tienen mayor probabilidad de ser contagiado por alguna enfermedad de transmisión sexual, el estudio de redes nos permitiría intentar predecir la difusión de estas enfermedades y de esta forma poder generar políticas públicas que fueran mas eficientes en cuanto a la prevención y anticipación de estas problematicas.

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